Me levanto temprano para ser sábado, es que hoy Borregos empieza a transitar un nuevo sueño, el de ser campeón. La cita es a las 12:15 y cuando faltan apenas 2 horas, todavía no puedo hacer pie completamente (véase "Juernes parte II").
Puteadita a la carrera y me encamino hacia el kiosco donde es habitual encontrar al plantel. Uno de los jugadores inactivo por lesión, las hace de fisioterapeuta para dejar mis piecitos en óptimas condiciones de cara al debut en el Clausura 2009. Si bien ya había "debutado" el día anterior (regla Del Mes que algún intrépido oportunista dictaminó), esté momento era quizás mas importante, pues arrastra mas días de espera y el rival de turno no es cualquiera... Escalera, además de ser el actual subcampeón, en los dos encuentros anteriores no habíamos siquiera empatarles.
Entran los equipos a la cancha, y en las filas del verde y blanco no esta el simbólico número 10 (simbólico por lo que representa el número en si y no por la persona dueña de la camiseta). Ayudados por el viento, vamos metiendo al rival en su campo. Un par de situaciones se presentan pero ninguno seria capaz de batir al arquero de Escalera, la figura inobjetable del primer tiempo.
Cambios para la segunda mitad. El viento jugará para ellos y habrá que resistir. Como pisando huevos, entro a la cancha y me dispongo a hacer el saque. Rápidamente viento nos encierra en nuestro campo y los pelotazos se multiplican, aunque con poca suerte ya que parecían un búmeran. Solo encontrando respiro en las corridas del Shala, que a fuerza de habilidad y rapidez inquietaba las lineas enemigas. En defensa, el trio se hace invencible y junto a un solidario medio campo estabilizan el juego.
Pelotazo arriba, el envió largo supera a 21 jugadores, pica y es del arquero, pero... Acosado por el 10 de Escalera reacciona débilmente y el rival se hace de la redonda. No hay defensa posible, no queda ya ningún obstáculo que saltear,y de esa manera rompe el cero en el marcador cuando restan escasos 5 minutos. "La puta madre!!!". Casi sin tiempo para recuperarnos, el partido culmina. La cara de desconsuelo lo dicen todo.
Saludos, auto, kiosco, refresco. Mientras se va dejando atrás una derrota dolorosa, lo único "caliente" que perdura son la brazas de un rico asado que se avecina. Entre dados, naipes y guitarra, los planes de una noche parecen viables.
La noche, de promesa a realidad, apresura las decisiones. En topolino de Chilanpi me dirijo a tomar un ducha fría y a cumplir con el incansable aliento a la selección Basquet. Al cierre del 3er 4to, bañadito y perfumado, noto que la diferencia es grande, por fin Argentina gana en el premundial mostrando algo de esa garra con la que nos tienen acostumbrados. Feliz!!!
En casa de JCJ nos espera otro asado. A mi llegada, los preparativos están re mil avanzados y los vasos de ferné no tardan en servirse. Charlas tranquilas, con mas onda familiera, son el eje central de la mesa, mientras lentamente se van terminando los cortes parrilleros.
"Hacemos un poker" se escucha. Unos si, otros no. Larga la mesa Walker Texas Hold'em Power Poker Rangers (como suele llamar el ruludo salteño) y las apuestas se persiguen una a una. Hoy con mas suerte que inteligencia, me retiro victorioso.
Volviendo a casa, analizo estratégicamente la salida de esa noche, es el cumple de Collins y conozco su paradero. La distancia es corta para aterrizar con los Rinconeros, pero el cansancio oprime mis deseos y solo logro escabullirme en cama, hacia un revitalizante sueño.
Entrada Nº 547 "Un beso en la nariz"
Hace 13 años
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