Inhalo, exhalo. Inhalo, exhalo... Ufff!!!
Todavía me cuesta abrir los ojos. Calculo que a mas de uno le costaría hacerlo debido a los excesos de una noche agitada.
Jueves por la tarde desperdiciado por un dolor de cabeza que me persigue, solo desvanecido por el coctail de pastillas que sin escrúpulos tome de la heladera de Juanma. Y así arranca otra de esas cenas de jueves con el equipo. Minutos antes el fuerte deseo de guitarrear pero la gran cantidad de comensales inhibe mis ganas... Peeero, lenguas largas si las hay. Noé se disfrazó de mufa con su comentario "llevala Chiro... Después te vas a arrepentir". Luego de "patear" un largo rato llegamos. (Neeeee, suena portero en casa de Chanis) No termino de entrar que llega un mar de puñaladas. "Y la guitarra?" vociferan en un tono particular muchos de los presentes. Sin respuesta a la pregunta (y maldiciendo por dentro), vuelvo a buscar el elemento preciado. Otra vez a caminar CHOTOcientas cuadras.
Cansados pero contentos (con la guitarra y todas las huevadas)nos disponemos a cenar. Las pizzas que amasó Cech son una delicia y rápidamente ganan el aplauso de todos. Charlas picantes se entonan en la sobre mesa, mientras empiezan a girar en orden creciente, vasos y vasos de fernet. Los ánimos se caldean y unos aullidos en la viola acompañan el momento.
Risas, risas y mas risas son condimento de una noche increíble. Algunas propuestas indecentes llegan a mi oído (que viejo eso de "indecente") y casi sin razón o totalmente superado me reuso a hacerme cargo. Todavía tragando saliva y con una molestia que no baja me pregunto: habrán sido los 15 segundos???
Sin tiempo para analizar, la noche continua. Algunas caras sonrientes, producto del buen clima y el alcohol, piden a gritos que no se termine nunca. Otras un poco mas apagadas buscan el momento para llegar a la cama (a dormir). Así parte del grupo se dispersa, los restantes van a caer a un conocido de los fines de semana... JAMAICA!
Con la música a pleno y el fernet pasando de boca en boca los pasos de baile se confunden en el lugar. Esos movimientos raros mezclando cuarteto y rock and roll llevan al grupo al delirio. De repente aparece Powell. Y en una acción casi de World Record un integrante del grupo queda frente a frente con el moreno corredor. Muchos empezamos a imaginar un mix de deportes olímpicos (salto con garrocha, tiro de bala, encendida de antorcha, etc)pero no seria así. El super atleta quería correr antes de caminar y sus tormentosos besos para quemar etapas llevarían a una ruptura con nuestro integrante. De esta manera la noche concluye, solo queda un poco de tiempo para confundir charlas explicativas en el lugar incorrecto y unos buenos panchos con tabasco...
Entrada Nº 547 "Un beso en la nariz"
Hace 13 años
0 comentarios:
Publicar un comentario