"Piiiiiiiiiiiiiiiii" retumba mi oido. Los decibeles del recital me mantienen aturdido.
Sábado al mediodía, el cielo resplandeciente aumenta las ganas de hacer deportes. Aunque estoy fusilado, el sueño de la noche anterior (en el que hacia un gol) y el reencuentro con la verde y blanca, agudizan mis sentidos hasta hacerlos estallar. En el camino hacia la cancha comentarios de los puterios del grupo. La cadenas de e-mail que provocan reacciones dispares son el eje central de un mar de risas.
Momennntáaa de Fútbol: Típico egocéntrico, me pongo la 10 y voy al sorteo como capitán. "Que elegí campión?" pregunta el arbitro. Luego de la decisión y de cubrir ubicaciones, el encuentro esta listo a desarrollarse. Una formación ambiciosa con 3 en el fondo, hace esperanzar a los jugadores con una propuesta de "equipo ofensivo". En el transcurso del juego saltan a la vista los 45 días de vacaciones, el triángulo del medio funde motores, pero el descanso llega y las bocanadas de aire se cotizan en oro. En el segundo tiempo la ofensiva se mantiene, y aunque estamos expuestos al gol también generamos chances claras. Tiro de esquina, el balón se eleva y cae como una flecha en el corazón de área. Una camiseta Borrega se mezcla entre los centrales rivales y conecta hacia el arco. La pelota pica y acaricia la red. GOLLLL!!!. Grito tranquilo y escasos abrazos, pero el vendaval va por dentro. Es que hace cuanto no la metía? El que dice ser el goleador histórico, no recuerda cuando fue su ultima alegría. La ansiedad desaparece de mi cuerpo y el partido sigue. Escucho al desordenado pero incansable FedeK decir "falta una Chiro, falta uno". Casi instantáneamente iba a tener otra chance clarísima pero esta vez la iba a desperdiciar. En un contragolpe fulminante Emilio puso el 2 a 0 definitivo.
Sale asadito... Unos brazas, unos chorizitos, papas y carne se saludan en la parrilla. En la mesa se destapa un vino y empiezan a rodar los naipes. "Envido?, Truco?" se repiten como un loop en un grupo distendido. EL fornido central (y en este caso, asador) dice "ya sale" y se presenta en la mesa el almuercena del equipo. Luego del deleite, vemos las dos lunas (que se eclipsaban en el cielo) y buscamos abrigos. La banda se dispersa y los planes de jolgorio nocturno no auguran buenos puertos.
Cada vez cuesta mas recuperarse de las resacas, eso es sabido, pero ahora algunos cuerpos no soportan el trajín de un partido de fútbol con asados regados. Y, el tiempo pasa!!!
Llegada la noche, solo 3 de muchos seguimos con ganas. Poker y fernet en una previa que seria determinante. De fondo suena mucho Reggae. Entre manos (de poker) y charlas, un par de cigarrillos se consumen lentamente, y junto a ellos las ultimas migajas de un sábado viejo.
Entrada Nº 547 "Un beso en la nariz"
Hace 13 años
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