El fin de semana se fue, dejando un Domingo muy Domingo. Antes de despertar, pienso nostálgicamente en dos personas muy queridas, con quienes compartí infinidad de momentos, y que actualmente divagan lejos de esta ciudad. Estas personitas, portadoras de un nombre en común pero tan distintas como el día y la noche.
Una, alejada por el bien compartido de una amistad que no parece tener efecto a estas alturas, y solo latente en el recuerdo de los años buenos.
La otra, presente en cada sensación que nace en las juntadas con el equipo de los jueves, anda recargando pilas familiares en su sureña ciudad natal (y del paso, deslizándose vertiginosamente en los circuitos de nieve). Imagino que harán, como estarán...
El día sigue y se puede apreciar que nada sucederá hasta la hora del partido. Minutos antes de partir hacia la cancha, un sms de Ojitos me llena de alegría (ley de atracción?).
El partido comienza, es parejo y con buen ritmo. Los excesos de noches anteriores me están pasando factura, y por si fuera poco el rival saca provecho de mis debilidades. Batallando, sufriendo, termino el partido de pie... Derrota!!! El marcador fue apretado pero derrota al fin. Lejos de jugar mal, reprocho al cielo la falta "piernas" en los últimos minutos (debería reprocharme a mi mismo por el "cuidado" que llevo).
Duchita y a cenar, estoy tan cansado que no puedo levantar los cubiertos. "Mañana lunes, comienzo con todo... pero ahora a dormir" pienso, casi desmoronándome en la cama. El lunes llega, miro el reloj y han pasado poco mas de 11 horas. "A la mierda", me levanto sobresaltado. Hace tiempo no dormía tanto!!!
Tengo que empezar con el proyecto de una vez por todas. Concentración: Luz, cámara, y... "que cansado estoy todavía" digo, masajeándome la pierna izquierda. Ahora si, ACCIÓN. Me focalizo en varias cosas, apenas aflojo para cocinar y tomar una siesta. Sigo a mil. Cansado y con hambre caliento vestigios de un almuerzo 8 puntos, pongo en la PC una peli malísima pero apta para ver con un amigOOO en el cine (mas de tres muertos, varias minas en bolas, y disparos a cada segundo). Entre cosas serias y boludeces llega a su fin, no solo un lunes, si no también un martes. Miro hacia atrás y en las ultimas 48 hrs, apenas puedo rescatar unos instantes en los que no estuve durmiendo o pegado a la pantalla. Y es que así son todos los días, contrastados por el frenesí de jueves a domingos, que llenan de sentimientos a un muñeco de madera
Entrada Nº 547 "Un beso en la nariz"
Hace 13 años
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