Calor, calor y mas calor. En este día el blog cumple su primera semana y aunque es motivo de festejo, la jornada de jueves parece tranquila. Las altas temperaturas deshacen por completos los pensamientos referidos a trabajo, estudio o cosas similares; solo hay lugar para pensar en pileta y algo fresco(una cerveza,un tereré).
La noche se aproxima, y con los ojos insanos por tanto tiempo recibiendo rayos catódicos, me dirijo a la cama con el propósito de darles un descanso. Sin lograr mi cometido, el teléfono suena desaforadamente y con él, nuevas invitaciones a una noche de Jueves...
En la cañada me esperan verdes botellas refrescantes, acompañando a dos queridos amigos, el joven promesa de Ñuls y la pequeña Matemática. En las charlas hay tiempo para todo: Se habla de un "equipo de jueves" desarmado y la nostalgia por la ausencia de algunos integrantes. También se analizan propuestas futbolísticas (que recién se concretarían al otro día) y de salidas para esa noche. Por último la versión femenina del gran Luis Alejandro, encarna en la mente de nuestra Profe. Aunque sus comentarios no tuvieron efectos secundarios, durante su estadía fueron como latigazos en nuestras espaldas.
Hora de seguir!!! el compromiso de una noche "laboral" me llama. En la despedida me hacen sentir el rigor de una hinchada caliente por mi partida, casi como cuando un jugador se pasa de un equipo a otro que es su rival. Con mi mas solemne vendida de humo, "beso la camiseta" y prometo volver.
Llego a casa de la joven Arquitecta y mientras nos ponemos al día, unas frescas se destapan. Se improvisa una cena, en la cual viejos recuerdos afloran. En mi cabeza pasan rápidamente los compromisos de una noche que cada vez se pone mejor. Así vuelan un par de mensajes que no encontraran respuestas. Casi improvisando, tomo (tomamos) la acertada decisión de ir a las tierras de Marley (las mismas que visitamos todos los fines de semana). Allí el calor y la cerveza son moneda corriente. De a poco se van ocupando una a una las baldosas del lugar, mientras desarticuladamente aparecen "bailecitos" rockers.
En un costado, próximo al baño, el alto muñeco de madera y "Boops" no le hacen asco a la música. Con pasitos seductores (pero que mas bien acarician lo ridículo) y con los ojos nublados, voy terminando una noche igual a todas, pero distinta a las demás....
Entrada Nº 547 "Un beso en la nariz"
Hace 13 años
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